Mikel Oraá: “Xàtiva tiene tanta importancia que si no hubiera vivido allí, el libro no existiría”

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SIN ALMA: UNA TREPIDANTE Y ADICTIVA NOVELA DEL PERIODISTA MIKEL ORAÁ

  • El periodista Mikel Oraá debuta como escritor con “SIN ALMA”, editada por Apache Libros.
  • «Esta novela negra es mucho más que un libro», desvela el autor

El periodista Mikel Oraá (Vitoria-Gasteiz. 1975) debuta en el mundo literario con Sin alma, una novela negra editada por Apache Libros. El autor residió dos años y medio en la capital de La Costera. “Xàtiva tiene tanta importancia que si no hubiera vivido allí, el libro no existiría”. Añade que “toda la trama con su desarrollo completo de principio a fin, los personajes y las primeras hojas las escribí ahí, así que esta historia nació allí”.

El autor explica que “una crisis personal me llevó a interesarme por el funcionamiento de la mente humana. Necesitaba comprender qué había pasado en mi vida. Los primeros libros de psicología que leí fueron los de la biblioteca municipal de la Alameda”. A partir de la información recopilada y para plasmar esas inquietudes vitales, el periodista desarrolló toda una historia junto con sus correspondientes personajes, que tiene lugar en un municipio de aproximadamente un millón de habitantes. Oraá comenta que le parecía más interesante que la localización de Sin alma no se identificara con una ciudad concreta, “pero hay muchísimas cosas de los dos sitios en los que he vivido, Vitoria, y Xàtiva. El lector irá descubriendo esas referencias inspiradas en lugares como Bixquert, la sierra Vernisa, o algunas calles del núcleo histórico de Xàtiva”. Además la novela también está llena de códigos.

Sin alma trata de Jesús Díaz, un periodista con una vida corriente, que trabaja en la sección de sucesos de un periódico. Un día de tantos, su jefe de redacción lo envía a investigar la desaparición de un bebé en un poblado chabolista. Debe apañárselas como sea para conseguir una noticia. A partir de ese momento, su vida cambiará de forma irreversible para siempre. “He escrito un thriller trepidante con un toque distópico dónde las cosas no son lo que parecen”, apunta.

La novela contiene escenas de violencia y sexo explícito. El autor explica que “esta novela no es para andarse con eufemismos a la hora de llamar a las cosas por su nombre” y de plasmarlas como sucederían en la vida real. Más bien al contrario. El debutante reconoce una gran influencia de la cinematografía en su estilo, “muy visual” y directo. “Me he criado con el lenguaje del cine norteamericano. En la acción literalmente veo los personajes en su escenario. Eso me hace mejorar el ritmo narrativo general. Yo también soy lector y me encanta estar enganchado a una historia en la que solo te apetece devorar páginas para saber qué demonios está pasando”, afirma.

El autor presentará “Sin alma” en Vitoria-Gasteiz el 17 de septiembre y posteriormente en las ferias del libro de Valladolid y Valencia, entre otras citas. Oraá confiesa que “escribir esta novela me salvó y me está cambiando la vida porque contiene una fórmula de la felicidad: la que a mí me está sirviendo para avanzar hacia mi paz interior”. En este sentido apunta que “después de pasar media vida trabajando en el mundo de la comunicación, he descubierto que la literaria también es una experiencia vital realmente increíble, muy enriquecedora a todos los niveles”.

Editada por Apache Libros. Una editorial independiente especializada en terror, fantasía y ciencia ficción. Visita su web: www.apachelibros.com

EXTRACTO

Cuenta cien personas que tengas alrededor en tu vida. Ponles cara y nombre si te acuerdas de todas. Te doy unos minutos ¿Ya lo tienes? Pues resulta que una de ellas es una psicópata catalogada por la psicología como tal. ¿Sorpresa? No debería. La enfermedad mental es más cotidiana de lo que parece. El conductor del autobús urbano en el que te desplazas a diario hasta tu trabajo, la ministra que comparece en rueda de prensa, el obrero que cava una zanja en la calle, alguno de tus amigos, tu madre, hermano, o hasta tu pareja puede ser una psicópata. Lo de una de cada cien es simple estadística. De hecho, tú también entras en el bombo de serlo, pero si te lo has preguntado alguna vez, o si lo estás haciendo ahora al leerlo, es probable que no lo seas. Precisamente por tener la capacidad de planteártelo. Enhorabuena. A ese uno por ciento, la psicología los denomina psicópatas de cuello blanco, o integrados.

Esta clase de individuos no tienen empatía. Son incapaces de ponerse un instante en la posición de otras personas a las que afectan con sus actos. Además, no tienen sentimiento de responsabilidad o culpa en tanto que no distinguen entre el «bien» y el «mal». Y es que, en esencia, la toma de decisiones morales en los seres humanos tiene que ver con la comprensión y la compasión del otro. Por tanto, sin una cosa ni la otra, no tienen conciencia. Su vacío emocional hace que jamás aprendan de sus experiencias adversas. No los oirás decir «¿cómo estás?» ni «me he equivocado y lo siento» después de que te hayan herido. Si te cruzas en la vida con alguien así tiembla, pero sobre todo sal corriendo. Si puedes, claro. Porque otro rasgo de la psicopatía de cuello blanco es que manipulan sin complejos a los demás para ponerlos a su servicio. Hacer daño es simplemente un medio de conseguir lo que quieren. Una manera legítima de satisfacer sus deseos para su mente enferma. Son depredadores emocionales, sociales y psicológicos. Y, por cierto, si piensas que alguien así es un desastre en su vida pública… ¡error! Todo lo contrario. Por ejemplo, son muy solventes en sus trabajos. Su frialdad les hace ser aplicados, metódicos y buenos gestores. Se presentan ante todo el mundo como personas maravillosas, se esfuerzan por dotarse de una imagen impecable… Son seres sin emoción, empatía ni capacidad de reconducir su conducta. Vacíos por dentro. Y máxima alerta, como sucede con un iceberg, el verdadero peligro permanece oculto. Explotan social, emocional y hasta sexualmente a sus víctimas robándoles toda su energía psíquica. Son como una bonita sirena. Si te embelesas y escuchas sus cánticos, morirás ahogado sin remedio. Dime que ahora que sabes cómo son y cómo se comportan, no te han entrado tentaciones de revisar la lista y descubrir en tu entorno al personaje oculto de este particular Quién es Quién. La buena noticia es que ese uno por ciento de psicópatas no acabarán asesinando a nadie. No obstante, también te digo que se puede llegar a matar a alguien sin ser psicópata. Te lo prometo. Verás.

AUTOR

Mikel Oraá Díaz de Heredia
(Vitoria-Gasteiz.1975) Es licenciado en Ciencias de la Comunicación por la UPV. Ha trabajado como periodista en el grupo vasco EITB, en Onda Cero y la Cadena SER. Está especializado en comunicación política. También ha desempeñado su oficio en gabinetes de prensa tanto públicos como privados.

 

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