Los vecinos de Xàtiva pagan el triple por la contribución urbana que hace 10 años

Cerdà (PSPV): «Una sangría insoportable de pagos que provoca graves problemas en la economía doméstica»

El gobierno del PP de Xàtiva pasará de recaudar 3,3 millones en el año 2005 por el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) urbano a ingresar 9,3 millones este año, «un incremento inaudito que multiplica por tres la presión fiscal, provocando la ahogo de familias y empresas que tienen que dedicar gran parte de sus recursos a hacer frente a los impuestos municipales», ha alertado el portavoz del PSPV Roger Cerdà.

El líder socialista explica que desde la última revisión catastral hasta el momento actual, el recibo que tienen que pagar los vecinos de Xàtiva por la contribución urbana se ha triplicado «por culpa directa de las políticas de Rus y del PP, haciendo de Xàtiva una de las ciudades valencianas donde más se paga por este impuesto, mucho por encima de la media de la Comunitat y de la propia ciudad de Valencia».

Además desde el PSPV critica la gestión que se hace de la recaudación del impuesto cedido a Diputación, porque han provocado que los pagos se acumulen en el verano. Así en estos pocos meses los vecinos de Xàtiva tendrán que hacer frente a la Contribución Urbana, la Contribución de los terrenos rústicos, al recibo del agua y al del Consorcio de Residuos. «Una sangría insoportable de pagos que provoca graves problemas en la economía doméstica» lamenta Cerdà.

Los socialistas afirman que lo que tendría que hacer el gobierno municipal es aplicar medidas que faciliten el pago y que premien que el ciudadano cumpla con sus obligaciones fiscales, como bonificaciones por domiciliación. Además también critican que «la flexibilidad es nula, lo que provoca que los vecinos tengan que hacer frente constantemente a numerosos recargos que encarecen todavía más las cuantías a pagar».

Y especialmente vergonzosa es la situación de los vecinos con una propiedad en Bixquert que sufren unas valoraciones catastrales «completamente desorbitadas», lo cual comporta unas cuantías insólitas en sus recibos de la contribución urbana. A estas cuantías hay que sumar el recibo de recogida de la basura y del Consorcio, «en una zona en la que los servicios que presta el Ayuntamiento son ciertamente escasos», como recuerda el concejal.

Roger Cerdà afirma que se ha llegado a esta situación «sólo por el afán recaudatorio del equipo de gobierno que gasta dinero a manos llenas y, como no sabe pararlo, necesita incrementar año tras año los impuestos municipales a expensas de los vecinos. Una situación insostenible que hay que frenar el más bien posible con un cambio de gobierno».