El segundo jueves del mes de octubre, este año el 11 de octubre, ha sido señalado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y por la Agencia Internacional para la Prevención de la Ceguera (IAPB) como el Día Mundial de la Visión. La finalidad de ello es dar a conocer y concienciar a la población sobre los problemas de la visión en el mundo. La ceguera y la discapacidad visual son un problema para quien los sufre, ya que limita su capacidad global humana, y para la sociedad que debe dedicar esfuerzos y recursos para permitir una vida digna de los afectados.

En el mundo existen 36 millones de personas ciegas y 217 millones de personas con discapacidad visual. Las principales causas de ello son los defectos de refracción no corregidos: miopía, hipermetropía, presbicia, etc. las cataratas, la degeneración macular, el glaucoma, la opacidad corneal, la diabetes, el tracoma, etc. El 85% viven en países con bajo o medio desarrollo y el 55% son mujeres, principal elemento del desarrollo económico de las sociedades menos desarrolladas. Pero 1100 millones no tienen capacidad de ver bien de cerca porque no tienen recursos para disponer de unas simples gafas.

Y la vergüenza para el mundo es que el 75% de estas causas son evitables con tratamientos médicos, quirúrgicos o con simples gafas.
En nuestra sociedad desarrollada, la población tiene acceso a la prevención o tratamiento de muchas de estas causas, pero debemos prevenir un fenómeno antiguo pero ahora más actual que nunca en la población que es la miopía como causa de deterioro visual en el presente y más si cabe en el futuro. Se calcula que la mitad de la población mundial, ahora solo es la tercera parte, será miope en el año 2050, casi 5000 millones y de ellos, 1000 millones serán altos miopes. Y el 70% de ellos vivirán en áreas urbanas, donde vivimos nosotros.

Ello dará lugar a mayor número de desprendimientos de retina, degeneraciones maculares, glaucoma, cataratas, etc., es decir, mayor discapacidad visual y ceguera. Y todo ello se está gestando ahora en la vida y desarrollo de la población infantil actual. Podemos ayudar a nuestros niños a tener menos probabilidad de ser discapacitados visuales en el futuro, no desperdiciemos la oportunidad. Evitemos el excesivo trabajo de cerca y animémosles a hacer más vida al aire libre y menos entre cuatro paredes dedicados a los móviles, tablets, etc.

Betlem de Xativa - Belén de Xàtiva

Dr. Antonio López Alemany
Médico-Oftalmólogo.
Profesor de la Universidad de Valencia.